

Una de ellas es el mango, protagonista del Mumm Tropical Julep. Este delicioso fruto suele confundirse con el durazno debido a su aspecto similar, aunque el sabor es totalmente diferente. Según el prestigioso cocinero vasco Juan Mari Arzak “su aroma es agridulce y su sabor resinoso. La pulpa del mango, de color amarillo anaranjado, es fondante, jugosa, suave y refrescante, posee un dulzor nada almibarado y un perfume, sobre todo si está muy maduro, realmente embriagador”. Por lo tanto, es un fruto que se saborea por la boca y por la nariz, y posee además un posgusto complejo y largo.
Tiene una consistencia más espesa y un color más oscuro. Simplemente hay que sustituir el azúcar por azúcar moreno y seguir la misma preparación que el almíbar tradicional.
Para prepararlo, tan sólo hay que realizar la misma fórmula que el almíbar tradicional y añadir parte del elemento con el que se quiere dar sabor. Se puede preparar almíbar de naranja añadiendo 1/4 parte de jugo natural de naranja y una cucharada de ralladura de cáscara de naranja, algo que también puede hacerse con cualquier otro cítrico. Otra forma de hacerlo es mediante el uso de esencias, por ejemplo, almíbar de vainilla, añadiendo una cucharadita de esencia de vainilla una vez que se tiene listo el almíbar simple para enfriar.
Es ideal para además de endulzar tus cócteles darle algo de color. Para preparar almíbar de colores se hace lo mismo que con el almíbar de sabores. Después de que el almíbar simple está listo para enfriar, se añaden algunas gotas de colorante (se consigue en cualquier repostería) y se revuelve un poco para que la mezcla se tiña.